11 píldoras esenciales para aumentar tu productividad

Nada de trucos milagrosos, en el post de hoy te traemos una recopilación de sabios consejos en forma de 11 píldoras esenciales para aumentar tu productividad.

  1. Para mejorar tu situación tienes que mejorar tus hábitos: quitar malos hábitos e implantar nuevos hábitos positivos.
  2. La acción es la vía de la transformación, un vehículo para el ansiado cambio. Si nos quedamos recluidos en el mundo de las ideas: objetivos, proyectos, planificaciones , deseo de cambios… sólo haremos castillos en las nubes. La acción se inicia desde el primer paso, por minúsculo que sea. Cada pequeña ejecución te hace avanzar hacia el cambio.
  3. La multitarea es un mito. Sólo puedes trabajar efectivamente en una cosa a la vez. Multitarea es tener varias cosas abiertas a la vez y ser víctima de distracciones e interrupciones continuas.
  4. Debes gestionar lo que haces, pero también lo que no haces. Además de decidir qué harás hoy, mañana o la próxima semana, es importante decidir que NO harás, y sentirte bien con esa decisión. Ten una idea de la lista de tareas que delegarás o aquellas ideas que son para llevar a cabo algo «algún día».
  5. Revisar te hace ser alguien proactivo. Crea y mantén una rutina de revisiones, una diaria para acciones y otra semanal para proyectos.
  6. Tener un sistema es mejor que tener objetivos fijados. Ya mencionábamos este punto en este post sobre el libro «Hábitos atómicos». Mientras que los objetivos nos marcan la dirección, los sistemas son la forma de llegar. El objetivo es un cambio momentáneo, el sistema es un cambio permanente: cómo trabajamos cada día, también cómo convertimos este deseo (objetivo) en realidad, cómo implementamos. Un objetivo es el qué, y el sistema es el cómo. Sin el cómo no puede haber el qué.
  7. Busca una vida equilibrada. Para ser productivo y eficiente, para no desgastarte prematuramente, necesitas una vida equilibrada entre lo profesional y lo personal. Tu vida tiene varias «patas», el trabajo, la familia, los amigos, las aficiones, los proyectos personales … En una vida bien equilibrada, si nos falla una, las otras aguantan.
  8. Encuentra tu tiempo de desconexión. Es importante tener un tiempo de desconexión de pantallas y notificaciones, dedicándote a actividades al aire libre y compartiendo con otras personas. Desconectarse para volver al cara a cara, a la conversación y las relaciones con otros.
  9. Conoce cuáles son tus herramientas. ¿Qué herramientas usas en tu día a día? Conocerlas a la perfección te hará ahorrar tiempo cada día, disminuir el estrés sin dispersarte. Crea un set-up con pocas herramientas que uses habitualmente, conociéndolas bien. Desde las opciones a los atajos de teclado.
  10. Aprender a trabajar en profundidad. Es clave encontrar el tiempo para dedicarle a las tareas que más te exigen sin distraerte, dedicándote plenamente. La concentración y el trabajo fluido se cultiva con el hábito. Cuando no lo hacemos, nos oxidamos, perdemos práctica, erosionando nuestra habilidad para el aprendizaje o realización de las tareas más exigentes. Si te cuesta, prueba con la técnica Pomodoro.
  11. No hay viento favorable para el que no sabe dónde va (Séneca). Dedícale tiempo a crear una visión de futuro, a decidir qué quieres, o tu vida será una sucesión de tareas inconexas y tu esfuerzo no podrá materializarse en algo que valga la pena.