Consejos para empezar bien el Curso 2018-2019 ?

Acaba de comenzar el Curso: es tu oportunidad para empezar con buen pie y así obtener los mejores resultados sin agobios.

El comienzo de curso siempre trae emociones nuevas, ilusiones y oportunidades para comenzar de cero. ¿A quién no le gusta estrenar libreta o material? El inicio de curso huele a nuevo y todos/as llegamos más motivados/as… pero muchas veces no aprovechamos ese tirón inicial, comenzamos con mal pie y los obstáculos empiezan a multiplicarse. Nos desmotivamos y todo empieza a ir cuesta abajo. Aunque salgamos del paso, ya arrastramos un mal comienzo y eso nos perjudica.

¿Cuántas veces empezamos motivados/as pero enseguida dejamos de atender en clase o tomar apuntes y comenzamos a dejar los ejercicios para la noche anterior?

A continuación repasamos 5 consejos para empezar bien el Curso 2018-2019, si consigues seguirlos, tus resultados mejorarán sin que te cueste un esfuerzo extra: ¡no hay nada como una buena rutina!

1. Cerebro descansado ?

Dormir es una de las actividades más sencillas y baratas para la salud: reduce los niveles de estrés, controla la obesidad y minimiza las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares. Tan sólo con pasar tres días sin dormir empezamos a sufrir episodios de paranoia y psicosis, además de sufrir una actitud depresiva y ansiedad.

Dormir bien es fundamental para fijar la memoria y mejorar el aprendizaje, ya que la información importante que hemos aprendido queda grabada en el cerebro, mientras que lo irrelevante es desechado. Hacer esta especie de reseteo es fundamental para nuestro cuerpo y para ello hay que dedicarle un mínimo de 7 horas diarias.

Así que ya sabes, si quieres rendir en clase y gozar de una buena salud mental: ¡duerme las horas necesarias!

2. Organización al día ?

Aunque los primeros días tu agenda esté prácticamente vacía, la lista de tareas crecerá exponencialmente cuando menos te lo esperes, y te darás cuenta de que llega un momento donde ya es difícil ponerse al día. Así que «más vale prevenir que curar»: ve haciendo las tareas a medida que lleguen, evitando la ley de Parkinson.

Algunas técnicas que mejorarán tu organización son:

  • Calendario mensual. Puedes apuntar las fechas a corto, medio y largo plazo en calendarios de pared, que además te permite ver de un solo vistazo cómo tienes la semana de exámenes, qué día tienes que entregar un trabajo etc. También puedes usar aplicaciones como Google Calendar.
  • La agenda. Apunta lo que debes hacer cada día, tanto las cuestiones diarias como aquellas que te llevarán a completar los hitos del calendario mensual.
  • Horario diario. Ten claro tu horario e instaura rutinas diarias o semanales. Si practicas deporte, estudias idiomas o realizas cualquier otro tipo de actividades administra bien tus tareas para dejar libres descansos y aumentar así tu rendimiento.
  • Espacio adecuado: a la hora de estudiar o hacer tareas, busca el sitio adecuado, a ser posible alejado de televisiones y de teléfonos móviles. Cuanto más ordenado esté, más sencillo te será concentrarte.
  • Metas e itinerario: Desmenuza las tareas más grandes, difíciles, largas o pesadas en otras más pequeñas y alcanzables. Aplica esta técnica a cada uno de los proyectos que debas desarrollar para las diferentes asignaturas.
  • Lista de verificación: Igual que antes de empezar la rutina has de revisar qué tienes que hacer y qué materiales necesitas, al finalizar, es importante chequear la lista y verificar que todo está hecho. Si eres más de digital que de papel, prueba la extensión Momentum para Google y organiza tus tareas con estilo cada vez que abras una nueva página en el buscador.

3. ¡Motívate! ?

Hagamos un pequeño ejercicio de empatía: esta vez te toca dar la clase, miras al fondo y ves a gente prácticamente tumbada en la silla, consultando sus teléfonos móviles de forma cronométrica, como si su vida dependiera de ello. «Para más inri», te preguntan si hay que hacer el ejercicio 3, cosa que has explicado claramente hace 2 segundos… ¡Imagínate la sensación que transmite un alumno a un profesor en estas circunstancias!

En cambio, alguien que llega puntual, escucha activamente y hace preguntas con interés de vez en cuando, fomentará un buen ambiente y aprendizaje en clase y lo más importante: obtendrá un gran aprovechamiento de su tiempo y esfuerzo.

Una buena actitud siempre ayuda, y los estudios no son una excepción. Haz un esfuerzo, motívate y obtén el mayor aprovechamiento de tus recursos: así llegarás a ser un gran profesional en aquello que te propongas. ¡Ah!, y no tengas miedo a preguntar o a hacer el ridículo: ¡participa!

4. Profesores aliados ?‍?

Por último, recuerda que los profesores son tus aliados; no tus enemigos. Aprovecha las tutorías y no dudes en pedirles ayuda o en consultarles tus dudas. Culturalmente y especialmente entre los más jóvenes a veces está bien considerado guardar distancia con los profesores, por riesgo a parecer «pelotas», pero no hay nada más absurdo.

Aprovecha que tus tutores están a tu disposición, tanto para dudas sobre el temario como orientación laboral u otro tipo de preguntas de su ámbito de enseñanza. ¡Pierde la vergüenza y la pereza y aprovecha que tienes a expertos deseando ayudarte a tu alrededor!

5. Compañerismo ?

Traza redes de ayuda con compañeros/as. Compartir con ellos/as información, apuntes, impresiones y apoyo mutuo hará que todos/as salgáis ganando y os sintáis más motivados/as y acompañados/as en el camino.

De cara a hacer trabajos de equipo, herramientas gratuitas como Google Docs, Google Sheets, Google Slides, Google Forms o Slack te harán más fácil la comunicación y el trabajo conjunto.

Esperamos que te hayan servido estos 5 consejos para empezar bien el Curso, ¡ahora sólo te queda aplicarlos y ser constante!