5 reglas para aumentar tu productividad ⌚

No hay fórmula mágica para aumentar tu productividad, se trata más bien de implementar simples cambios en tu rutina. Eso sí, que sean simples, no significa que sean tan fáciles de llevar a cabo. Sólo con determinación y constancia conseguirás cambios a largo plazo. A continuación, te daremos 5 reglas para aumentar tu productividad que debes aplicar en tu día a día para comenzar el cambio definitivo.

Por qué ser más productivo te hará más feliz 🙂

Ser más productivos/as no sólo nos permitirá cumplir nuestros objetivos con mayor éxito sino que además nos permitirá un mayor manejo de nuestro tiempo. En definitiva, la productividad puede y debe cambiar tu vida. ¡Así que atento/a!

5 reglas para aumentar tu productividad

5 mandamientos para empezar a ser más productivo/a ✅

  • Me levantaré antes.

Prueba a levantarte antes cada día. Cuando te despiertas temprano, tienes más tiempo para planear, pensar estratégicamente y organizarte. Eso hace que vayas ganándole al día. Los madrugadores van un paso por delante de la multitud, lo que supone ganar en tranquilidad y control.

Levantarte antes hará que tu día tenga un orden y unos objetivos más fáciles de seguir y cumplir. También puedes aprovechar este tiempo para alguna otra actividad como hacer deporte, esto hará que empieces el día más relajado/a y llegues más concentrado a trabajar o estudiar, ya que habrás aumentado tu activación.

Solo con levantarte una hora antes al día, ganas un día más a la semana de trabajo.

  • No haré horas extra.

Cuantas más horas pasas dedicándote a una tarea, más se diluye tu concentración y productividad. Lo ideal es tener una rutina de horarios fijos, donde concentres todos tus esfuerzos en terminar tus tareas, en lugar de jornadas eternas con escasos resultados. Además, comprometerte con un horario fijo te obligará a tener un mayor control de tu tiempo.

  • Haré primero las tareas más difíciles.

Enfrentarte en primer lugar con eso con lo que le menos ganas tienes te permite darle toda tu concentración y empezar el día resolviendo una tarea que de otra forma habrías acabado por aplazar hasta el día siguiente. Coge fuerzas y enfréntate a esa tarea que se te hace más difícil, una vez lo logres, verás como el resto del día te resulta más fácil y más ameno. En resumen, «cuanto antes te lo quites de encima, mejor«.

  • Aprenderé a decir que «no», cuando lo necesite.

Es difícil decir «no». Nos hace sentir egoístas, culpables e incluso avergonzados. No queremos defraudar ni molestar, ni enfrentarnos a malas caras. Pero, en el momento en el que aceptas hacer algo que no quieres, renuncias a un pedazo de ti. Colocas los deseos de otros por delante de tus prioridades y pierdes control sobre tu vida.

Aprender a decir no, a no sobrecargarte, no sólo mejorará tu productividad y te hará ganar tiempo y control sobre tu día a día, sino que te restará estrés.  Decir «no» más veces te permitirá centrarte en lo que de verdad te aporta valor e importa para tus objetivos actuales.

Recuerda: Cuanto más dices «no», más sencillo se vuelve; decir “NO” te entrega mucho poder sobre tu día.

  • Mantendré ordenado mi espacio de trabajo.

El orden llama al orden. ¿Cómo vas a mantener un orden en tu trabajo, si tu espacio de trabajo no está ordenado?

Un escritorio en el que sepas a la perfección donde encontrar todo te ahorrará más tiempo del que crees (lo mismo se aplica a tu ordenador  y tus archivos si es tu herramienta de trabajo, o a tus apuntes y tus libros).

Además, un área de trabajo agradable mejorará tu concentración y tus ganas de trabajar. Pasas demasiado tiempo en tu lugar de estudio o trabajo, por lo que procurar estar a gusto es importante para sentirte bien.