Cómo cepillar al gato 

Los gatos son animales peludos que precisan cepillados diarios para mantener un pelaje sano que les proteja de enfermedades y parásitos. A continuación en estas líneas exponemos una parte de un un artículo publicado en la web www.consumer.es sobre cómo cepillar al gato.

Los gatos son peludos, un axioma que se cumple en la casi totalidad de los felinos. Hay gatos de pelo largo, de manto claro, con manchas tricolores, felinos negros y brillantes… El pelaje del felino, sin embargo, no solo es cuestión de estética: también cumple algunas funciones importantes para el animal, que en ocasiones pasan desapercibidas.

«Los felinos necesitan cepillados diarios para mantener su pelaje sano», advierte la veterinaria Patricia González. Este sencillo gesto de aseo del gato ayuda a retirar los pelos muertos que frenan la aireación de la piel del animal y, por tanto, que perjudican la salud de esta importante la barrera natural felina.

En el mercado existen numerosos modelos de cepillos para gatos: con cerdas suaves y flexibles, en forma de guantes, con púas metálicas… ¿Cuál utilizar y cómo?.

Una buena idea es comenzar con un cepillo de púas suaves y flexibles, que sirva para acicalar el pelo del gato de forma superficial. Este alisado suele proporcionar gran placer al felino, ya que suministra un masaje al animal y estimula la circulación de su cuerpo.

El cepillo flexible no solo resulta de gran ayuda para empezar el cepillado del gato. Este utensilio también es útil para iniciar en este esencial hábito de higiene felina al gato más reticente o menos acostumbrado.

La mejor forma de retirar el pelo muerto del gato es arrancar con un breve cepillado en el sentido contrario al pelaje, es decir, desde la cola hacia la cabeza del gato. Después, hay que continuar a favor del crecimiento del pelo, de la cabeza hacia la cola.

Los cepillos de púas metálicas arrastran mucho más pelo que el anterior de cerdas suaves, por lo que este utensilio es esencial para completar el aseo y mantener el pelaje del gato sano», añade González.

Los juegos con el gato, la paciencia y la constancia son claves para que, con el tiempo, el gato se acostumbre a recibir su cepillado diario encantado. ¿Otra pauta? Un felino adormilado o preparado para dormir es más fácil que acepte de buen grado nuestros cuidados.

Fuente: www.consumer.es, 4 de Septiembre de 2013

 

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