La conducta de postergación o procrastinación

Todos procrastinamos alguna vez, pero si este hábito, también llamado conducta de postergación te supone un importante problema a la hora de alcanzar tus objetivos, te invitamos a saber un poco más sobre cómo opera y cómo podemos evitarlo.

A todos nos suena la palabra procrastinar, y es que aunque proviene del latín: dies crastinus (el día de mañana), hace ya tiempo que los norteamericanos quienes la han puesto de moda como el gran enemigo de la productividad, o lo que es lo mismo, la gran lacra a la hora de conseguir nuestras metas.

Mi consejo es, nunca hagas mañana lo que puedes hacer hoy. La procrastinación es la ladrona del tiempo.

 

El significado de procrastinar es tan simple como «posponer algo», o más bien; dejar de hacer lo que debemos hacer. Como comentamos, es una causa principal de ineficiencia a todos los niveles, además de provocar un gran malestar, pues con esta conducta generamos un círculo vicioso entre ansiedad y culpa, que genera más ansiedad, y así sucesivamente…

 

conducta de postergación o procrastinación

¿Por qué procrastinamos?

Aunque aparentemente no podamos hayar un motivo, lo cierto es que tenemos la tendencia a dejar para después lo que vemos como una obligación y que nos da miedo. Lidiamos con varias formas de miedos inconscientes: a no saber por dónde empezar, a no saber hacerlo, a no hacerlo correctamente… Por ello, si nuestra automotivación no es lo bastante fuerte para imponerse no somos capaces de afrontar ese miedo natural.

Afrontar el miedo

Todos tenemos miedo, no podemos evitarlo, pero si podemos decidir cómo afrontarlo. Iniciar algo no es sencillo, pues implica salir de nuestra ‘zona de confort’ y la mente es controladora y miedosa, por lo que se empeñará en poner trabas a los cambios. En otras palabras, como dice la famosa expresión latina: “procrastinare humanum est”.

Todos hemos retrasado actuaciones alguna vez, pero la procrastinación es una acción que se suele asociar más a los estudiantes. Diversos estudios concluyen que el 90% lo hacen en mayor o menor medida, y el 25% de forma crónica, lo que implica un bajo rendimiento académico.

Procrastinación en las tres fases de ejecución

La conducta de postergación afecta a las tres fases de la ejecución de la acción.:

  • «No consigo empezar a estudiar… aún tengo tiempo (problemas con el inicio de la conducta).
  • «Me pongo a ello pero no me concentro» (ejecución) problemas con el mantenimiento de la conducta (persistencia).
  • «No está bien, no me termina de convencer, no lo voy a entregar todavía» (problemas con la finalización)

Estrategias para evitar la conducta de postergación

Ya hemos visto cómo y dónde se origina este hábito tan perjudicial, pero, ¿cómo podemos acabar con él?

1. El primer paso es identificar el problema.

2. Una vez hecho esto, hay que recapacitar sobre nuestros motivos, sobre lo que nos estimula y sobre lo que nos frena:

  • Pensar “¿por qué?”: ¿Por qué queremos hacerlo? ¿Qué es lo nos mueve?
  • Pensar en nuestros miedos: ¿Qué nos está impidiendo hacerlo? ¿Qué nos frena?
  • Pensar en cómo comenzar: ¿Cuál es el primer paso que tendríamos que dar para iniciar la tarea?

3. Una vez hemos identificado nuestros motivos, debemos ponernos manos a la obra:

  • Planificar metas pequeñas. Voy a darme la oportunidad de probar que soy capaz de hacer algo distinto alguna vez. Voy a ponerme 15 minutos y luego decido si quiero tener otros 15 minutos más (este simple acto supone afrontar la tarea, afrontar la ejecución y mantener una actitud positiva ante el cambio).
  • No te engañes. ¿Cuáles son mis propias creencias mentirosas acerca de la situación? (procrastinar no es tan malo, no pasa nada, me queda tiempo…). Pensar algo no significa que sea real, no hay que creerse todo lo que uno se dice.
  • Cuando te pongas a ello corta cualquier distracción. El correo que acaba de entrar, o el último comentario de Twitter seguirán estando ahí cuando termine (elimina todo lo que no es tu tarea de la cabeza, otros proyectos, lo que tienes que hacer cuando termines, si esperas una llamada, la cita de esta noche… Sólo cuenta lo que vas a hacer ahora.
  • Mantente activo y revisa lo que vas consiguiendo. Revisar cómo me planifico, cómo organizo mi tiempo y organizo mis prioridades y cómo voy verificando que lo estoy haciendo. Se trata de ejecutar y controlar dicha ejecución en un proceso dinámico de autorregulación que implica la puesta en marcha de una serie de habilidades personales y competencias que son absolutamente necesarias para conseguir llegar con éxito a nuestra meta.

 

La motivación nos impulsa a comenzar y el hábito nos permite continuar.