¿Qué momento del día es mejor para estudiar?

«¿Qué momento del día es mejor para estudiar?» Quizás esta es una pregunta que te has realizado a la hora de organizar tu rutina de estudio. La respuesta, como suele suceder no es absoluta, y dependerá de una serie de factores como, por ejemplo:

  • El perfil psicológico: cómo te afecta emocionalmente una hora u otra.
  • El nivel de madurez del cerebro: los adolescentes obtienen más rendimiento entre las 11 y las 21:00.
  • La necesidad de conciliación entre vida personal y laboral: puede que trabajes durante el día y sólo tengas la noche para estudiar.

Pero, calma, a continuación te lo contamos todo para que puedas desentrañar qué hora es la mejor para ti.

Estudiar por la mañana

La mañana es la franja horaria que suele contar con mayor número de adeptos y no es casual: según la evidencia científica, entre las 7 y las 10 de la mañana es cuando el cerebro se encuentra más activo.

Otro factor a tener en cuenta es el psicológico, ya que al tener la tarea más difícil cumplida, te da una sensación de logro y progreso y el resto del día se ve más cuesta abajo.

Un truco que puedes tener en cuenta para sacar más partido al tiempo de estudio por la mañana es echarse una pequeña siesta al final. Con esta siesta de entre 15 y 20 minutos, consolidarás mejor lo estudiado gracias al poder del sueño para fijar lo aprendido.

Estudiar por la tarde

Estudiar por la tarde es menos común que por la mañana, aunque dependerá de nuestro tiempo disponible. Es común estudiar por la tarde-noche cuando combinas el estudio de tu titulación u oposición con un trabajo.

Si estudias por la tarde, puedes seguir estos consejos:

  • Si sientes fatiga, algo bastante normal después de comer, haz caso a tu cuerpo y échate un rato. La siesta ideal sería de entre 15 y 20 minutos, más será contraproducente.
  • Evita comidas pesadas o que produzcan somnolencia como la pasta para reducir el letargo de después.

Por la tarde nos encontraremos menos receptivos que por la mañana, pero una vez nos adaptemos y, siguiendo estos consejos, podremos sacar un buen rendimiento del estudio.

Estudiar por la noche

Normalmente, esta es la opción de quienes tienen el resto del día ocupado con distintas responsabilidades. También puede ser una preferencia personal, ya que la calma que te brinda la noche, cuando todo el mundo está durmiendo impide que te molesten con mensajes o tareas. Pero si decides estudiar por la noche, debes asegurarte de no saltarte horas de sueño.

Debes tener en cuenta que tu cerebro a esas horas está pensando en dormir.  Estudiar de noche trastoca tu ritmo circadiano (sueño-vigilia), lo que implica menos productivo a largo plazo. Sabemos que el sueño es muy importante para el aprendizaje, por lo que en principio no sería la mejor costumbre.

Esto no significa que no funcione, y dependerá siempre de cada cual. Además, puede que no te quede otro remedio que estudiar por la noche.

Si escoges esta opción, sigue estos consejos:

  • No dejes que el estudio nocturno empeore o disminuya tus horas de sueño. No olvides que el descanso es fundamental en tu estudio, y podrías perder horas de esfuerzo.
  • Pon una hora límite y escucha a tu cuerpo cuando te diga que es momento de dormir.
  • Estudiar de noche no es excusa para estudiar sin parar. Incluye momentos de descanso, igual que harías de día.
  • Asegúrate de tener una buena iluminación para no cansar la vista en exceso ni sufrir somnolencia.

Como ves, la respuesta a «qué momento del día es mejor para estudiar» depende de ti y de tus necesidades. Si puedes escoger, lo mejor será en principio estudiar por la mañana, pero cada caso es distinto.

Y sobre todo, recuerda la importancia del equilibrio, sobre todo en la memoria a largo plazo. Siempre procura conciliar tu vida laboral y personal con el estudio, además de con el descanso y los momentos de ocio que te ayuden a desconectar y ganar energía.